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    La Franja: «Trabajo, trabajo, trabajo»

    La disposición del Consejo Nacional de Televisión sobre los tiempos con que cuentan candidatos independientes son abiertamente discriminatorios, porque la gente no recibe los planteamientos por la televisión abierta, que regula el CNTV, en la franja que se emite durante los 30 días previos al comicio.

    Fue el entonces candidato y ex diputado, Sergio Velasco, quien irrumpió con los 2 segundos que logró que el Consejo le concediera, pues como independiente tenía derecho a nada más que un segundo. Velasco apeló y -en la franja del año 2001- el CNTV se apiadó y le duplicó en 100% el tiempo dispuesto. Así, pasó de un segundo a dos.

    El ex diputado de la Democracia Cristiana, que había renunciado y postulaba como independiente por San Antonio, utilizó los dos segundos con el inmortal grito…»Trabajo, trabajo, trabajo».

    La norma se ha mantenido hasta hoy, donde los independientes (algunos renuncian al uso de segundos),  se ven despreciados por sus primos hermanos en la política.

    Es cierto que el sistema político se ha dispersado, fragmentado, y algunos ex militantes de partidos quieren tener las mismas garantías de los partidos, colectividades que -al menos-, cobran un aporte mensual a sus militantes, lo que un independiente hoy no hace.

    Junto con ello, está pendiente la reforma al sistema político, donde se pretende exigir un 5% de la votación a los partidos para seguir existiendo legalmente. La idea es que hayan menos de los 22 que hoy existen. Amarillos, Demócratas y Social Cristianos, por ejemplo, subsistirían si tienen un mínimo de parlamentarios, si no alcanzan el 5% de la votación nacional.

    Con todo, esas normas no regirían para los próximos cuatro años. En cambio, sí la que se aplicó con la Ley Antidíscolos, donde un parlamentario perderá su escaño si renuncia al partido por el cual fue electo.

    Creo que el sistema político tiene que impedir que existan candidatos independientes a la presidencia, porque no cuentan con una base parlamentaria en la cual apoyarse para sacar las leyes. También pueden ser cooptados a futuro por el crimen organizado, como ocurre hoy en Argentina con candidatos financiados por narcos, como el diputado José Luis Espert, un aliado del presidente Javier Milei.

    Velasco, quien fue diputado entre 1990 y 1998, no logró triunfar el año 2001, pero se inmortalizó con ese clamor: «Trabajo, trabajo, trabajo».

     

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