Alejandro Irarrázaval Alfonso funge como Coordinador de asesores del gabinete presidencial. Es el Jefe del Segundo Piso de José Antonio Kast. Sus funciones por contrato son: asesorar en materia de seguimiento de compromisos de los distintos ministerios y reparticiones públicas, participar en reuniones con contrapartes técnicas ministeriales, y monitorear avances presidenciales nacionales e internacionales.
Pero en la práctica es otra cosa:
Desde la Oficina del Presidente Electo (OPE) se instaló en un despacho contiguo a Kast, lideró la transición, sacó a Carmen Soza de la coordinación programática y le dio el rol a Francisca Toledo, e impulsó el test de pelo antidrogas y revisión de antecedentes penales y de deudas para ministros.
Fue el artífice del diseño de gabinete: Él hizo el reclutamiento con Pedro Lea-Plaza y especialistas sectoriales, luego le pasaba la terna a Kast. Impuso el criterio de no nombrar parientes de parlamentarios y privilegió independientes/técnicos sobre militantes, lo que generó el primer choque con Republicanos, UDI y RN.
Dentro de La Moneda controla la división de Políticas Públicas, tiene bajo él a Eitan Bloch (RR.EE.) y trabaja con Antonio Barchiesi y con Ignacio Dülger — hasta el 11 de agosto —. Cristián Valenzuela (el inefable autor del artículo Parásitos), es el otro hombre fuerte, y quedó a cargo de contenido y de la figura de Kast, con María Paz Fadel, Felipe Costabal (Secom) y Benjamín Jadue reportándole a él.
Las 4 polémicas principales
El «presidente» Irarrázaval, contrario al bajo perfil que tradicionalmente tienen los funcionarios del Segundo Piso, ha tenido una breve pero intensa gestión pública y se ha hecho notar ante periodistas que acechan en La Moneda, a saber:
1. El sueldo
Biobío reveló su contrato firmado en abril por el administrador Julio Feres: $85,1 millones brutos del 11 de marzo al 31 de diciembre de 2026, con 7 meses de $9,5 millones, lo que lo convierte en el asesor mejor pagado en al menos 8 años.
2. El choque con los partidos — caso Dipres
En mayo, la Dipres filtró un oficio que planteaba «descontinuar» 142 programas sociales y recortar 15% otros 260, incluida Junaeb. El timonel republicano Arturo Squella apuntó directamente al Segundo Piso: «Yo llamaría al Segundo Piso a que tomara las riendas de esas correcciones, precisamente para que no se vuelvan a repetir».
La pelea de fondo, según Ex-Ante, es que Irarrázaval fue adquiriendo poder casi sin contrapesos desde la campaña y apoyó junto a Hacienda el traspaso sin gradualidad del alza de bencinas por el fin del Mepco. Squella pidió que el ministro del Interior Claudio Alvarado se empoderara más. Eso derivó en que Irarrázaval tuvo que llamar a la presidenta del Senado Paulina Núñez y a diputados Luis Sánchez y Cristián Araya para contener la crisis, reconociendo que él mismo reclutó a Iván Poduje para Vivienda y que su estilo generaba conflicto (¿lo reclutó, lo nombró?).
Desde Chile Vamos lo describen como un «factótum silencioso» y un cuello de botella: «poca muñeca política y limitada capacidad de articulación», que trata a los partidos como «hermanos pobres», según reporta la prensa capitalina.
3. Su mano derecha con doble sueldo
Víctor Valdés, CORE Metropolitano y jefe de gabinete de Irarrázaval, sigue percibiendo sueldo como autoridad electa mientras opera como asesor en Presidencia. Fue apuntado por el diseño comunicacional del gobierno.
4. La sombra de Cerimedo
La más reciente. El Mostrador reconstruyó que Irarrázaval, Costabal e Ignacio Dülger coincidieron en 2020 en Casa Común, el comando de empresarios por el Rechazo en Vitacura, que contrató a Fernando Cerimedo para hacer al menos 3 encuestas vía Numen. Una de esas encuestas proyectó un estrecho triunfo del Apruebo y falló por 36 puntos.
Costabal habría sido, según una fuente de Casa Común, quien llevó a Cerimedo al grupo. Gerardo Jofré, expresidente de Codelco y miembro de Casa Común, reconoció que se equivocaron con esa medición.
Hoy diputados como Jaime Araya lo oficiaron para que aclare vínculos, Gonzalo Winter ofició a Segegob por Costabal, José Montalva pidió comisión investigadora y Juan Santana llevó antecedentes a Fiscalía por eventuales delitos informáticos de granjas de bots.
Kast lo defiende
En Radio Infinita don José dijo: «Alejandro Irarrázaval es una persona de mi confianza», y normalizó la incomodidad: «¿Qué Segundo Piso no generó incomodidad? Ottone, María Luisa Brahm, Cristián Larroulet… todos generan incomodidad».
Alejandro Irarrázaval , amigo de José Antonio Kast desde sus tiempos de estudiantes en la PUC, donde Irarrázaval estudió ingeniería comercial, es recordado como un “pinochetista recalcitrante” que defendía sus ideas a golpes. Hoy su poder está dado por la información que tiene sobre cómo se gestó la campaña. Tocarlo es imposible, salvo una acción en la Cámara de Diputados con una Comisión Investigadora por el caso Cerimedo.
Antes de convertirse en el hombre más influyente del Segundo Piso de La Moneda, Alejandro Irarrázaval construyó su carrera lejos de la primera línea política. Como ingeniero comercial le atraen los negocios, la gestión empresarial y el mundo agrícola. Quienes lo han tratado en estos años apuntan a su carácter fuerte, arrogante y hasta violento.
Es el mundo agrícola lo califican de un “auténtico patrón de fundo”, algo que Kast adolece. No sería extraño que Irarrázaval sea un segundo Carlos Cáceres, como éste lo fue de Pinochet, donde se hacía la caja de los empresarios para manejar el Gobierno desde el «Segundo Piso», entonces la «Casa Militar». Kast es 4 años menor que Irarrázaval, y en la jerga vertical, antigüedad constituye grado ¿o no, «presidente»?


