El modelo y personal trainer Camilo Huerta se encuentra en el centro de una masiva investigación liderada por el OS-7 de Carabineros y la Fiscalía Regional de Aysén. La indagatoria, que se extiende desde el año 2024, apunta a una organización criminal que utilizaba la figura de «dispensarios medicinales» de marihuana para comercializar droga de forma ilegal, con volúmenes y porcentajes de sustancias muy superiores a los permitidos por la normativa vigente para estos centros. Durante la jornada, se realizaron allanamientos simultáneos en más de 40 locales y domicilios repartidos en nueve regiones del país, desde Antofagasta hasta Aysén.
Ganancias millonarias y el vínculo con el sector oriente
La tesis de la Fiscalía sostiene que esta estructura aparentaba legalidad mediante una organización empresarial que incluía sucursales y redes de distribución, logrando ganancias que superarían los $8 mil millones de pesos. De acuerdo con los antecedentes del caso, el centro de operaciones se encontraba en una oficina en la calle Alonso de Córdova, en Las Condes, donde figuraría un «growshop» asociado directamente a Huerta. Para desarticular la red, las autoridades utilizaron técnicas especiales como agentes encubiertos, seguimientos y compras controladas de sustancias.
Orden de detención vigente y posible alerta roja de Interpol
A pesar de que existe una orden de detención en su contra por los delitos de asociación ilícita, tráfico de drogas y lavado de activos, el exintegrante de Calle 7 no pudo ser capturado durante los operativos debido a que se encuentra de viaje en Miami, Estados Unidos, visitando a su pareja Paula Pavic. Los investigadores esperan que el imputado sea detenido apenas retorne al territorio nacional. No obstante, advirtieron que, de no concretarse su regreso, se podría solicitar a Interpol el despacho de una «alerta roja» para lograr su captura internacional.
Distanciamiento de Canal 13 y antecedentes judiciales
Ante la gravedad de los hechos, Canal 13 emitió una declaración pública aclarando que Huerta no es rostro de la estación y que su participación en el reality «Vecinos al límite» se limitó a ser concursante de un espacio cuyas grabaciones ya finalizaron. Asimismo, la señal condenó categóricamente cualquier conducta que vulnere la ley. Cabe recordar que el modelo ya enfrentó un proceso similar en 2011 durante la denominada «Operación Yingo», ocasión en la que pasó una noche en comisaría antes de ser finalmente absuelto de los cargos.


