Desde Madrid
Seguro que ya lo saben, pero hay unos incendios forestales muy devastadores en España.
El jueves, poco antes de regresar a Madrid de nuestras vacaciones en la playa, nos llaman unos familiares de mi esposa desde San Martín de Valdeiglesias (65 km de Madrid) el pueblo originario de ella y donde vive toda su familia. Allí comenzó un voraz incendio que lleva consumidas más de 15 mil hectáreas en esa zona. En un comienzo nos dijeron que tres de las viñas familiares se habían quemado, pero después supimos que fueron dos, las de mi cuñado.
La nuestra, que ahora está convertida en un pinar con pinos de más de diez años, se escapó por metros. Un fuerte viento que se levantó a medianoche, cambió su dirección, lo cual alteró la lengua de fuego y la llevó hacia otras zonas. Tuvimos suerte…
El incendio ha ido creciendo y se encontró el sábado con otro incendio de gran magnitud que venía de la provincia de Ávila. Y amenazaba un tercer incendio que venía de la provincia de Toledo. Resulta que San Martin de Valdeiglesias se encuentra justo en el vértice en que limitan las tres provincias. El fuego ha alcanzado tal magnitud que el Gobierno ha declarado la Emergencia Nacional, lo que significa que el control de las operaciones de combate del fuego recae sólo en el poder estatal. Antes, eran las Comunidades Autónomas las que tenían esa competencia, pero se ha detectado mala gestión y se ha corregido el fallo con esta medida extrema. El gobierno también ha pedido ayuda a la Unión Europea y ya están aquí aviones de Italia, Grecia y Turquía. Se esperan más para colaborar con la enorme flota aérea que tiene España, y que se le hace insuficiente aún…
Es uno de los incendios más voraces de la historia. Entre los tres incendios han sobrepasado las 50 mil hectáreas consumidas por el fuego, hay 90 mil personas afectadas por evacuación de pueblos y por confinamiento de la población. El humo sobrepasó los cielos de Madrid y, según fotos satelitales, ha llegado a Pamplona, en el extremo noreste español. En muchos lugares se está ordenando el uso de mascarillas especiales para salir a la calle y se han prohibido los deportes al aire libre. Las temperaturas siguen siendo altas. Antes de ayer y ayer, hubo lugares en que la temperatura sobrepasó los 45 grados. Y hubo vientos de casi 100 kilómetros por hora en algunas zonas. Hoy nos anuncian un promedio de 31 grados como máxima y el viento ha amainado bastante.
Sólo se está informando de la muerte de un vecino de 65 años, en un incendio ocurrido para la zona de Castellón, en la costa mediterránea. Ni quiero pensar en la cantidad de casas que han sido destruidas por el fuego. Ya se hará la evaluación correspondiente. A nosotros nos ha costado dos días poder acercarnos a nuestras propiedades.
Pero es que hay muchos incendios más en la Península Ibérica. Se han quemado cinco veces más hectáreas forestales que el año pasado en igual fecha. Ya van 200 mil hectáreas quemadas.
Y ahora, también hay incendios enormes en el suroeste de Francia, o sea, muy cerca de nuestra frontera. Allí hay más de 200 mil personas evacuadas de sus hogares, con 100 mil hectáreas quemadas cerca de Burdeos.
Es una verdadera tragedia. Y pienso: ¿todavía hay gente que no cree en el cambio climático?


