Un funcionario de Carabineros fue desvinculado de la institución tras verse involucrado en un insólito hecho que vulneró los protocolos éticos durante la custodia de evidencia clave. El uniformado fue dado de baja luego de ser detectado consumiendo una bolsa de suflé que se encontraba al interior del vehículo sustraído durante la violenta encerrona ocurrida en San Bernardo, donde perdió la vida el menor de 12 años, Alejandro Águila.
Un hallazgo captado por cámaras
El incidente ocurrió mientras el automóvil permanecía bajo resguardo policial para la realización de peritajes forenses. Según detalló la institución, durante un proceso habitual de entrega de turno e inventario de especies en la unidad donde se encontraba el móvil, el funcionario detectó el producto en el portamaletas, lo tomó y lo consumió.
La conducta fue confirmada tras una revisión de las cámaras de seguridad de la dependencia policial, lo que permitió identificar al uniformado y proceder con su inmediata desvinculación por infringir el Código de Ética institucional.
Falta ética sobre calificación penal
Desde Carabineros de Chile enfatizaron que, si bien el hecho derivó en la expulsión del funcionario, la acción no fue calificada legalmente como un robo o un hurto, sino como una falta gravísima a la probidad y transparencia que se espera de todo el personal.
A raíz de este episodio, se adoptaron las siguientes medidas:
- Desvinculación inmediata: El funcionario fue dado de baja de forma directa.
- Sumario administrativo: Se instruyó una investigación interna para determinar todas las responsabilidades.
- Denuncia a la justicia: Los antecedentes fueron remitidos a la Fiscalía Militar para el procedimiento legal correspondiente.
Compromiso con la confianza ciudadana
A través de un comunicado, la institución reafirmó su compromiso con el correcto actuar de su personal, señalando que mantienen una política permanente de control interno para resguardar la confianza de la ciudadanía y el cumplimiento de las normas vigentes.
Este hecho ocurre en medio de la conmoción nacional por la muerte del pequeño Alejandro el pasado 24 de junio, quien falleció tras ser arrastrado por varios kilómetros al quedar atrapado en el cinturón de seguridad durante el robo del vehículo familiar. Actualmente, la investigación por este crimen continúa su curso y ya cuenta con varios imputados formalizados.


