Con la detención de los últimos dos sospechosos, las autoridades dieron por concluido el proceso de arrestos de la banda responsable del tour delictual que terminó con la muerte de Alejandro Águila (12) en San Bernardo. El operativo final permitió capturar a un sujeto de 23 años en Puente Alto, mientras que otro de 18 años se entregó en una comisaría; ambos se encuentran confesos de su participación en los hechos.
En paralelo, la Fiscalía Occidente anunció que reformalizará a un imputado de 21 años que ya estaba detenido. Según las nuevas diligencias, este sujeto participó en el primer robo de la noche en un servicentro Shell, pero se bajó del vehículo antes de que ocurriera la encerrona fatal, siendo reemplazado por otro miembro de la banda. De este modo, si bien hay seis detenidos vinculados a la noche de violencia, cinco de ellos enfrentarán cargos directos por el robo con homicidio del menor.
La tesis del dolo: «No podían no percibirlo»
Uno de los puntos clave de la investigación es la convicción del Ministerio Público de que los delincuentes estaban al tanto de que el niño era arrastrado. La fiscal Paulina Díaz sostuvo que, por la visibilidad y los gritos desesperados del padre, los ocupantes de los vehículos «no podían no percibir que estaba pasando esta situación». La persecutora recalcó que los sujetos actuaron con un «desprecio absoluto por la vida», ya que tuvieron tiempo suficiente para detener la marcha y salvaguardar la integridad de la víctima, pero decidieron continuar el trayecto por tres kilómetros.
Cronología de un tour delictual de 50 minutos
Los hechos se desarrollaron en una secuencia de extrema violencia concentrada en menos de una hora durante la madrugada del martes. El recorrido criminal, denominado por la fiscalía como el «Hecho 1», comenzó a las 1:30 am en un servicentro Shell, donde robaron un vehículo Mitsubishi blanco. Cuarenta minutos después, en el «Hecho 2», asaltaron a un carabinero de franco, a quien le provocaron una fractura de clavícula para quitarle sus pertenencias. Finalmente, solo diez minutos más tarde (1:14 am), se produjo la encerrona fatal contra la familia del menor.
Escenario judicial y penas solicitadas
Actualmente, el grupo —integrado por adultos de entre 18 y 23 años y dos menores de 17— se encuentra bajo medidas cautelares de prisión preventiva e internación provisoria, respectivamente. El Juzgado de Garantía de San Bernardo fijó un plazo de 120 días para la investigación, tiempo en el que se periciarán dispositivos móviles para descartar otras colaboraciones. La Fiscalía adelantó que buscará las penas más altas contempladas en la ley: presidio perpetuo calificado para los adultos y el máximo de 10 años para los adolescentes bajo la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente.


