Un grave caso que remece a la policía uniformada quedó al descubierto en Talca, donde seis funcionarios de Carabineros de Chile fueron detenidos tras una indagatoria liderada por el Ministerio Público y unidades especializadas de Asuntos Internos. Los imputados, que pertenecían a la Tercera Comisaría y a la Tenencia Oriente de la capital regional, enfrentan cargos por delitos de alta connotación penal, tales como robo con intimidación, robo en lugar habitado, asociación criminal y falsificación de instrumento público. Entre los involucrados destaca un teniente, además de un suboficial mayor, un sargento y tres cabos primero.
El origen de la investigación se remonta a diligencias internas que permitieron detectar la presencia de armamento y sustancias ilícitas ocultas al interior de la propia Tenencia Oriente de Talca, lo que encendió las alertas y derivó en una operación de mayor alcance para desarticular la red delictiva. Ante la gravedad de los hallazgos, la institución procedió a la desvinculación inmediata de los cinco funcionarios de menor rango, mientras que el oficial a cargo ya había sido removido de su unidad original mientras se desarrollaba el peritaje.
La reacción institucional fue tajante, calificando las acciones de los ahora exuniformados como faltas atentatorias al decoro policial. En este sentido, el General Araya endureció el tono y manifestó públicamente que los involucrados «no merecen estar en la institución». Los seis exfuncionarios permanecen bajo custodia y serán puestos a disposición de la justicia para su formalización de cargos este viernes, instancia donde el Ministerio Público expondrá los antecedentes y solicitará las medidas cautelares correspondientes.


