En Hungría, el parlamento aprobó por unanimidad una fuerte reducción de las dietas de los diputados, en el marco de un plan de austeridad impulsado por el gobierno de Péter Magyar en el país europeo.
En una decisión considerada histórica, el parlamento de Hungría aprobó este lunes, sin votos en contra, una rebaja del 40% en el salario base de los diputados, como parte del plan de austeridad del gobierno de Péter Magyar y su partido Tisza.
La ley modifica la fórmula que vincula las dietas al sueldo medio nacional, rebajando el factor de tres veces a 1,8. Así, el sueldo bruto de los legisladores pasa de 6.135 a 3.680 euros, aún por encima del promedio nacional.
Los recortes también alcanzan a los cargos de representación: los portavoces parlamentarios verán caer sus ingresos de 12.250 a 8.820 euros, mientras que la presidenta del Congreso, Ágnes Forsthoffer, disminuirá su remuneración de 16.500 a 10.700 euros.
El ministro de Finanzas, András Kármán, cifró el ahorro en 140 millones de euros para toda la legislatura y subrayó que, más allá del efecto fiscal, la medida busca enviar una señal política. Desde Tisza adelantaron que estudian extender la austeridad a los gobiernos locales.


