La reapertura total del Estrecho de Ormuz por parte de Irán provocó este viernes una caída drástica en los precios internacionales del crudo y un fortalecimiento del peso chileno. Según informó Radio Bío Bío, la fuente original de esta noticia, el anuncio de Teherán generó un efecto dominó que redujo de inmediato la prima por riesgo geopolítico en los mercados financieros.
El desplome de los precios del crudo Tras la confirmación del ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, sobre la apertura del paso para buques comerciales durante el alto al fuego, los indicadores de referencia sufrieron retrocesos de dos dígitos. El petróleo WTI (West Texas Intermediate), que sirve de referencia para el mercado chileno, se desplomó un 13,03% situándose en los US$82,26 el barril. Por su parte, el Brent europeo cayó un 12,18%, rompiendo la barrera de los US$90 para ubicarse en US$87,28.
Esta desescalada ocurre en un contexto donde el Estrecho de Ormuz representa la vía por la cual transita cerca del 20% de la oferta global de petróleo. Aunque el flujo se ha reanudado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, precisó que su bloqueo naval se mantendrá vigente hasta que concluyan las negociaciones directas con Irán.
Impacto inmediato en Chile: dólar y cobre La noticia tuvo una repercusión directa en la economía local. El dólar en Chile retrocedió más de $12, alcanzando mínimos de $873,50 en la Bolsa Electrónica. Este respiro para el peso chileno se vio reforzado por un avance del 0,8% en el precio del cobre, que se cotizó en US$6,08 la libra, actuando como un «viento de cola» para los activos nacionales.
Para un país como Chile, que importa más del 95% del petróleo que consume, la caída en los precios internacionales es crítica. Analistas de mercado señalaron que este descenso compensa parte de las alzas históricas en combustibles registradas durante las semanas de mayor tensión bélica, donde el barril llegó a superar los US$100.
Advertencias del mercado A pesar de las alzas en las bolsas de Nueva York y Europa, los expertos llaman a la cautela. Si bien la apertura de la ruta marítima alivia la presión sobre recursos industriales clave como el gas natural, el helio y los fertilizantes, el mercado permanecerá atento al cumplimiento del alto al fuego y a los próximos datos de inflación que se publiquen en mayo. Por ahora, la crisis parece haber superado su punto máximo, asemejándose en volatilidad a lo vivido durante la Guerra del Golfo de 1990.


