En respuesta a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según las cuales Estados Unidos aplazaría cinco días los ataques contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética de Irán a la espera del resultado de las conversaciones sobre la «resolución de las hostilidades», Erika Guevara-Rosas, directora sénior de Investigación, Trabajo de Incidencia, Políticas y Campañas de Amnistía Internacional, manifestó que «el presidente Donald Trump debe retractarse de unas amenazas profundamente irresponsables sobre actos que causarían un daño catastrófico a millones de civiles».
La decisión de no llevar a cabo dichos ataques debe basarse en las obligaciones de Estados Unidos en virtud del derecho internacional humanitario de evitar daños a la población civil, y no en el resultado de negociaciones políticas, agregó la ONG.
Guevara-Rosas sostuvo que «cometer dichos ataques tendría consecuencias devastadoras a largo plazo y socavaría gravemente el marco jurídico internacional diseñado para proteger a la población civil en tiempos de guerra», y llamó a
las autoridades de la República Islámica de Irán a «también deben retirar sus amenazas de represalia mediante ataques contra centrales eléctricas utilizadas por Estados Unidos e Israel, así como contra infraestructuras económicas, industriales y energéticas en los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo».
Amnistía Internacional pidió poner fin a todos los ataques ilícitos contra infraestructuras energéticas e instalaciones de desalinización en los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo. Las plantas desalinizadoras son esenciales para garantizar el suministro de agua potable a millones de civiles en una región árida. Además, las autoridades iraníes deben poner fin a los ataques ilícitos contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz. Igualmente, deben restablecer de inmediato el pleno acceso a Internet.
«Causar un daño catastrófico a la capacidad eléctrica civil —en un momento en que el corte deliberado y prolongado de Internet por parte de las autoridades iraníes ya ha dejado aislada a la población de Irán— suprimiría la única conexión que tiene la población con el mundo exterior, incluido el acceso a la televisión por satélite, en un momento de peligro extremo», cerró la declaración.



