InicioDestacadaDiputado filtra documento reservado de la Secom para contener efectos del bencinazo

Diputado filtra documento reservado de la Secom para contener efectos del bencinazo

La filtración de un documento de 12 páginas, rotulado como «confidencial y de uso interno», ha dejado al descubierto la meticulosa ingeniería comunicacional con la que el gobierno de José Antonio Kast busca sortear el impacto político del alza histórica de los combustibles. Ante un incremento de $370 en la bencina y $580 en el diésel, la Secretaría de Comunicaciones (Secom) ha instruido a sus filas para ejecutar la estrategia de «atacar en positivo», un plan que prioriza el control del relato por sobre la mera entrega de datos técnicos.

El «triángulo» del discurso oficial El manual es explícito: ministros, subsecretarios y parlamentarios no deben improvisar. Cada intervención pública debe estructurarse bajo un «triángulo» rígido: primero, reconocer la realidad del alza; segundo, señalar la herencia recibida del gobierno de Gabriel Boric; y tercero, plantear el Plan Chile Sale Adelante. El objetivo es claro: instalar que la crisis es un producto combinado de la guerra en Medio Oriente y de un Estado que quedó «en la quiebra» con arcas vacías.

Las líneas rojas: qué palabras están prohibidas Para La Moneda, el éxito de la operación depende de evitar el pánico. Por ello, el documento establece una «lista roja» de errores fatales, donde destaca la prohibición estricta de usar la palabra «grave», ya que esta frase «transmite pérdida de control». En su lugar, se ordena utilizar el concepto de «desafío real». Asimismo, se instruye a los voceros a no mencionar jamás a empresas ni a sectores de altos ingresos al justificar por qué no hay fondos para un subsidio universal, desviando siempre la atención hacia la protección del transporte público y la parafina.

Roles divididos: serenidad vs. indignación La estrategia también define una curiosa división de tareas entre el Ejecutivo y sus legisladores. Mientras el Gobierno debe mantener un tono «sereno, firme y empático» centrado en soluciones, los parlamentarios oficialistas tienen la misión de sonar «indignados pero técnicos», enfocando su artillería exclusivamente en las responsabilidades del pasado bajo la consigna de que «los responsables van a responder».

El riesgo del fracaso comunicacional El documento finaliza con una advertencia de supervivencia política: si al final del día la noticia instalada en la opinión pública es que el «gobierno sube la bencina» y no que el «gobierno protege a los más vulnerables», el encuadre habrá fallado. Para evitarlo, el libreto incluso propone un «cierre épico» para cada declaración, apelando a la unidad nacional frente a un «fisco quebrado» y una «guerra lejana». Con esta hoja de ruta, La Moneda apuesta a que el control total de las palabras sea el único amortiguador capaz de resistir el malestar social que comenzará a sentirse en los surtidores este jueves.

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