A once días de la tragedia que sacudió a la zona norte de Santiago, el dolor de las familias afectadas por la explosión en Renca —que ya suma un saldo de 13 víctimas fatales— se transforma en indignación. Germán, hermano de Paulette Tello, una de las fallecidas en el siniestro del pasado 19 de febrero, rompió el silencio para denunciar un profundo sentimiento de desatención por parte de la empresa Gasco.
En una reveladora entrevista concedida al programa «La Tarde es Nuestra» de T13, el familiar describió la compleja etapa que atraviesan, confesando que se encuentra «aún tratando de asumir lo que pasó, fue todo muy rápido». Sin embargo, su mayor crítica apunta a la respuesta corporativa frente a la pérdida de vidas humanas, calificándola derechamente como un abandono.
Según el relato de Germán, el contacto con la firma de gas ha sido mínimo y carente de empatía. Durante el velorio de su hermana, representantes de la empresa se habrían presentado con un gesto que la familia consideró insuficiente para la magnitud de la tragedia. «Llegaron con unas cosas, más que nada, para darle a la gente. Creo que unas especie de canapés, unos vasos, té y café», explicó el afectado, añadiendo que más allá de ese suministro básico, «no hemos recibido llamados de parte de ellos, dando alguna explicación o queriendo hacerse presente de alguna manera. Nada».
La familia asegura que la empresa se limitó a entregar un contacto telefónico para que fueran los propios deudos quienes iniciaran las gestiones sobre los procesos venideros. «Dejaron un número de contacto para que nosotros pudiéramos ponernos en contacto con ellos… pero más allá, yo por lo menos, no he tenido más información», sentenció Germán, evidenciando la falta de proactividad de la compañía tras el volcamiento y posterior estallido del camión que terminó con la vida de su hermana y otras doce personas.


