Un verdadero sismo institucional sacude a Gendarmería de Chile tras la insólita evasión de dos internos de alta peligrosidad desde el Centro de Detención Preventiva (CDP) Santiago Sur, la antigua ex Penitenciaría. El escándalo, que permitió que los delincuentes salieran por la puerta principal caminando, ya provocó la remoción inmediata de cuatro altos mandos de la institución.
La caída de las jerarquías
La respuesta del mando central fue drástica. Según confirmó el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, se determinó la salida del director regional metropolitano, el coronel Héctor Labrín. Junto a él, se inició el proceso para desvincular a los tres pilares de mando del recinto penal: el alcaide, el jefe operativo y el jefe de régimen interno.
La medida administrativa responde a la huida de Juan Abdón Flores Valenzuela, alias “indio Juan” —condenado a cadena perpetua por femicidio— y Tomás González Quezada, apodado el “Pelao”, quien cumplía 16 años por homicidio frustrado y otros delitos. Ambos lograron burlar todos los controles vistiendo uniformes de la institución.
«Una fuga sin precedentes»
El director Pérez no ocultó la gravedad de lo ocurrido, calificando el hecho como “una fuga sin precedentes en los últimos 30 años”. El jefe penitenciario admitió además que los internos “contaron con colaboración, cuyo origen habrá que determinar”.
En un tono personal y de profunda autocrítica, Pérez describió su gestión al mando del servicio como una etapa de crisis constante. “Han sido siete meses terribles a cargo de Gendarmería”, confesó la autoridad, añadiendo que se mantiene en el puesto “asumiendo la responsabilidad como hombre” frente al país y a sus funcionarios. Además, reveló el complejo clima de seguridad interna, mencionando que diversos oficiales han recibido amenazas de muerte a través del envío de “coronas de flores”.
Justicia descarta fallas técnicas
Pese a los descargos de Gendarmería sobre las deficiencias históricas de recursos, desde el Ejecutivo la visión es distinta. El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, fue tajante al señalar que en este escape “no hay un problema ni de infraestructura, ni de personal”.
La autoridad de Gobierno enfatizó que, tras revisar los registros de seguridad, se observa una planificación “inaudito” por parte de los fugitivos. Actualmente, la Fiscalía Occidente y la PDI lideran la búsqueda de los sujetos, mientras la institución «verde olivo» intenta contener una de sus crisis de confianza más profundas en décadas.


