La Alianza Totalitaria: Cómo las Big Tech y el Populismo Amenazan el Fin de la Democracia Liberal
El politólogo Giuliano da Empoli alerta sobre la convergencia entre gigantes tecnológicos y líderes autoritarios en un mundo donde «casi es medianoche» para las instituciones democráticas
En su última obra, La hora de los depredadores, el escritor y politólogo italosuizo Giuliano da Empoli (París, 52 años) traza un diagnóstico sombrío pero lúcido sobre el estado de la democracia occidental. Tras el éxito de El mago del Kremlin, su novela sobre Vladislav Surkov, el spin doctor de Vladimir Putin, Da Empoli vuelve con un ensayo que disecciona una alianza emergente y peligrosa: la que une a las grandes corporaciones tecnológicas con los nuevos populismos autoritarios. Presidente del think tank europeísta Volta y profesor del Instituto de Estudios Políticos de París, Da Empoli ofrece en una reflexión sobre un año que ha reconfigurado el tablero geopolítico global.
El apocalipsis revelado: 2025 como punto de inflexión
Para Da Empoli, 2025 no ha traído novedades radicales, sino «una aceleración casi apocalíptica de cosas que ya veíamos». Empleando el sentido etimológico griego del término —apocalipsis como revelación—, el politólogo sostiene que «lo que estaba latente ha salido a la luz»: una convergencia de depredadores políticos y empresariales con un objetivo común: «quieren deshacerse de todo lo que limite su poder, de las reglas, los jueces, las instituciones».
Europa, concebida como un proyecto basado en normas y controles institucionales, se encuentra particularmente vulnerable ante este embate. «Para nuestro continente, es un desafío sin precedentes», advierte Da Empoli, quien se autodefine como «el escriba de una civilización moribunda». Aunque matiza que no se trata del fin del mundo, sí anticipa «el final de la democracia liberal». Y añade una sentencia inquietante: «Incluso si Trump se marcha mañana, es un error creer que volveremos a lo de antes. El mundo de ayer nunca regresará».
El retorno de la violencia: De los Borgia a Trump
La comparación histórica que propone Da Empoli es deliberadamente provocadora: los líderes actuales —Trump, Putin, Meloni— operan con una lógica borgiana, donde «se vuelve a premiar la violencia y el insulto». Sin embargo, el autor distingue entre violencia simbólica y física: «La violencia en política no es necesariamente mala: la agresividad verbal que la caracteriza logra contener o evitar la física». La política, en su concepción clásica, es precisamente el mecanismo que permite que personas con «ideas opuestas e intereses distintos no se maten entre sí».
El problema radica en la intensidad del ciclo actual. «Este ciclo está siendo más violento de lo habitual», diagnostica, señalando que los líderes europeos «se formaron en épocas pacíficas, que no requerían especial coraje». Compara la mediocridad del liderazgo contemporáneo con la generación de la caída del Muro de Berlín —Mitterrand, Kohl, Felipe González— quienes, pese a sus errores, «lograron tomar decisiones históricas». Los actuales, en cambio, «les cuesta actualizar su software».
Entre los líderes europeos actuales, Da Empoli identifica solo dos excepciones capaces de «hacer política» en lugar de mera gestión: Giorgia Meloni y Pedro Sánchez. No obstante, ninguno encarna, a su juicio, «un liderazgo europeo capaz de enfrentarse a Trump, Putin o las tecnológicas».
El proyecto totalitario de Silicon Valley
La imagen que para Da Empoli sintetiza el año 2025 es la toma de posesión de Donald Trump en enero, rodeado de los CEO de las grandes tecnológicas. «Fue la culminación del ascenso político de las big tech», afirma. Pero su análisis va más allá de la tradicional cooptación de élites económicas por el poder político: «Aquí hay algo más inquietante: esas empresas encarnan un poder político por sí mismas».
Las grandes tecnológicas, sostiene Da Empoli, «ya no son solo empresas: proponen un nuevo modelo de gobernanza y un proyecto ideológico, que pasa por acabar con la democracia liberal tal como la conocemos». Su tesis central es contundente: «El modelo de gobernanza de esas compañías, su proyecto en su forma actual, es totalitario en un sentido estricto: gestionar grandes masas humanas a través de datos y procesos no democráticos».
Esta ambición de control total, argumenta, resulta «más peligrosa que el autoritarismo desordenado de Trump». Las tecnológicas no solo dominan la economía; también «influyen en nuestra forma de ver el mundo, de pensar y desear». En otras palabras: el verdadero autoritarismo del siglo XXI no proviene tanto de líderes populistas como de Silicon Valley.
De la violencia verbal a la violencia física: El Caso Netanyahu
Da Empoli reflexiona sobre Benjamin Netanyahu en tanto ilustra una de sus preocupaciones centrales: la escalada de la violencia simbólica hacia la violencia física. En 1996, Netanyahu fue «el primer político israelí que introdujo la brutalidad verbal en las campañas electorales», enfrentándose a Shimon Peres con «una violencia verbal inédita». Treinta años después, el resultado es «la violencia sin límites a la que asistimos hoy» en Gaza.
«Cuando los sistemas políticos se degradan y se vuelven tan violentos, aunque al principio sea solo a través de las palabras, aumenta la probabilidad de que todo acabe en violencia física», advierte Da Empoli. Esta observación resuena más allá del caso israelí: constituye una advertencia general sobre la degradación del discurso político contemporáneo.
La responsabilidad de Obama y la Tercera Vía
En un giro autocrítico, Da Empoli revisa su propia trayectoria política. Antiguo partidario de la Tercera Vía y colaborador de Matteo Renzi, reconoce haberse «equivocado en algunas cosas, sobre todo en el ámbito tecnológico». Su crítica a Barack Obama es especialmente dura: «Obama fue un líder carismático, pero políticamente débil». Más allá de la reforma sanitaria, acusa al expresidente de haberse dedicado a «exhibir gestos simbólicos que generaron un prejuicio enorme», como el famoso huerto ecológico de Michelle Obama.
El wokismo, sostiene Da Empoli, «fue pan bendito para los borgianos, el combustible perfecto para alimentar su máquina del caos». Los políticos de la Tercera Vía —Blair, Obama, Macron— «acercaron a la izquierda al mundo empresarial y no frenaron el poder creciente de las tecnológicas». Para ellos, «apoyarlas era moderno y regularlas era antiguo», una ilusión que explica por qué tantos expresidentes terminan trabajando para estas corporaciones.
Actualmente, Da Empoli se reposiciona políticamente: «Me siento más de izquierda en ciertos aspectos, más cercano a la línea de Elizabeth Warren o Bernie Sanders». Sin embargo, mantiene distancia del wokismo: «En cuestiones de identidad, soy más universalista […] creo que nuestras diferencias en materia de identidad pueden integrarse en un proyecto común de sociedad».
La política como entretenimiento
La transformación de la política en espectáculo es otro de los ejes del análisis de Da Empoli. «La política se ha desplazado hacia el terreno del entretenimiento y ya funciona con criterios parecidos», observa, citando los mítines de Trump como «espectáculos de stand up» que «son incluso divertidos hasta que se vuelven violentos». Italia, con Silvio Berlusconi, fue pionera en este modelo.
En su libro, Da Empoli proponía una fórmula para describir la política contemporánea: 10% de El ala oeste de la Casa Blanca (la parte heroica), 15% de House of Cards (la maquiavélica), y 75% de Veep (superficialidad, vanidad, absurdo). Un año después, su diagnóstico es aún más pesimista: «Ahora ya es casi todo Veep. Ya no queda nada de Aaron Sorkin».
Casi medianoche en el reloj del apocalipsis
La entrevista em ElPais.com cierra con una pregunta sobre el «reloj del apocalipsis», la metáfora que mide la proximidad de la humanidad a una catástrofe global. Los físicos del Proyecto Manhattan lo situaban en un minuto y medio antes de la medianoche. Para Da Empoli, «ahora estamos cruzando un umbral, entrando en un mundo distinto».
Su visión del futuro es distópica: «¿Quién nos va a gobernar? ¿Una asamblea formada por seis empresarios, un grupo de neofascistas americanos y el Partido Comunista chino?» Y concluye con una frase que resume toda su obra: «No le he respondido sobre la hora, pero habrá entendido que ya casi es medianoche».
Una herencia trágica
La biografía personal de Da Empoli ayuda a comprender su perspectiva. Su padre, el economista Antonio da Empoli, le transmitió «la peligrosa excitación de creer que la política es el lugar donde sucede lo más importante en la vida». Poco después de regresar a Roma, su padre sobrevivió a un atentado de las Brigadas Rojas, pero murió poco después en un accidente de coche. «Ese doble golpe me marcó», reconoce Da Empoli, quien intentó seguir sus pasos en la acción política, pero terminó «totalmente deprimido». Su madre, especialista en literatura alemana, le transmitió el amor por los autores rusos y el sentido común.
De aquella herencia contradictoria surge su obra actual: la de un observador lúcido que comprende el poder de la política pero ha elegido la escritura como trinchera. Desde ella, Da Empoli no solo diagnostica el presente, sino que advierte sobre un futuro donde la alianza entre tecnócratas y autoritarios podría significar el fin de la democracia tal como la conocemos.
Humberto del Pozo López es Magister en Psicología UNAM y Magister en Economía UC Lovaina
Bibliografía
Obras del autor
Da Empoli, Giuliano (2024). La hora de los depredadores. Barcelona: Seix Barral.
Da Empoli, Giuliano (2022). El mago del Kremlin. Barcelona: Seix Barral.
- Edición original francesa: Le mage du Kremlin. Paris: Gallimard, 2022.
Da Empoli, Giuliano (2019). Los ingenieros del caos. Barcelona: Turpial.
- Edición original italiana: Gli ingegneri del caos. Venezia: Marsilio Editori, 2019.


