Una jornada cívica impecable y un largo y pastoral discurso del presidente electo José Antonio Kast, marcaron el fin del ciclo electoral presidencial 2025. Su discurso, de casi una hora y lleno de detalles mínimos, dejó en evidencia la necesidad de al menos dos tiempos paralelos, de diferente velocidad, pero convergentes, para validar desde sus inicios el estilo de cambio de su gobierno.
Un tiempo rápido de temas urgentes como migraciones, delincuencia y violencia, y porque no, de indultos para militares condenados por violaciones de derechos humanos. Este tiempo tendría como mecanismos legales, técnicos y políticos de las decisiones necesarias las competencias administrativas del Ejecutivo, usadas como fast track durante el período de gracia. Este tiempo requiere de asentimiento político antes que acuerdos políticos, excepto tal vez en materia de derechos humanos. Y es lo que se empieza a buscar desde hoy. Todos saben que para los temas de seguridad y delincuencia los gobiernos no tienen períodos de gracia. Responden directamente desde el primer día. Y entonces ya debe haber un plan.
El otro tiempo, el necesario para enfrentar los problemas de plazo gubernamental largo como el crecimiento económico, la salud, el empleo, la educación y la organización del Estado, requiere de acuerdos políticos que son más lentos, que tienen implementación larga, y se ajustan con la composición de gobierno, los acuerdos legislativos y negociaciones políticas intra -coalición y también con la oposición. E inciden fuertemente en el entorno presidencial y la calidad del gobierno.
Ganar la convivencia cívica respetuosa, volver a crecer al 4% o dar por cerrada la prospectiva histórica de la derecha en el país es parte de un tema de ciclo mayor y, si bien tocará los 4 años de gobierno, está por verse. El estancamiento del crecimiento en el país viene de más de una década y solucionarlo es tanto un tema de cultura país como de inversiones con metas de largo plazo basadas sobre una idea de país, aspectos todos que están extraviados de la política nacional. Y sobre esto es poco lo que se puede adelantar.
Pese a la templanza de la jornada cívica, con un buen discurso de salida de Jeannette Jara con un llamado a la paz y la cooperación política, y el tono republicano de lo actuado por el Presidente Gabriel Boric y su llamada televisada al presidente Electo, persiste la sombra de un clima político ácido. No solo entre oposición y gobierno saliente muy herido en su prestigio, sino también al interior de la coalición electoral triunfante, la cual solo tuvo un clima convergente el último mes que duró la campaña de segunda vuelta electoral.
Por más que el presidente Electo diga estar ante un éxito político de todos, y prácticamente no haya olvidado nombres de sus oponentes políticos de primera vuelta de su sector para agradecer su cooperación en la segunda vuelta, sabe que requiere afirmar su liderazgo y crear un núcleo de confianza ampliado, que armonice gobierno y coalición. Ello está por verse principalmente en el armado de su gabinete, donde Interior, Seguridad, y Segpres, Hacienda, Defensa y Relaciones Exteriores serán los ministerios clave. Prácticamente no circulan nombres.
Antes de cerrar la extensa jornada de este domingo, un comentarista de TV manifestó como dato que José Antonio Kast viajaría en la semana a Argentina, lo que generó la especulación de si iba a buscar un ministro de Hacienda (José Luis Daza, asesor de Milei) o a recibir consejos de su amigo el presidente Javier Milei.
No está demás recordar que los países no tienen amigos sino intereses. Y si bien las relaciones de Chile con Argentina han tenido tanto momentos brillantes como altibajos, estos siempre obedecen a la calidad e intensidad de los intereses en juego, como a la vocación de cooperación y paz de los gobernantes de turno. Por cierto, junto al talante sobrio y profesional de sus diplomacias. Sin responsabilizar a nadie, esto no pareciera ser una característica muy notoria en la actualidad, por lo que, de ser efectivo ese viaje, él podría generar apreciaciones desfavorables anticipadas para la gestión futura de José Antonio Kast.


