Una permuta de deuda por terrenos de propiedad de Curauma, para vivienda en el municipio de Valparaíso propuso el concejal republicano Miguel Vergara. Tanto las autoridades como los privados involucrados directamente en el tema se hacen “los cuchos”. Los dueños de Curauma, declaran que nada pueden hacer porque la quiebra le entregó la administración de esos terrenos a un síndico que depende del ministerio de Economía, y quien en complicidad con EuroAmerica y la Tesorería de la República, principales acreedores en la quiebra, trata de enajenar a precio vil.
La iniciativa tomada por el concejal republicano Miguel Vergara y que apoya decididamente Manuel Millones, candidato a diputado en el Distrito 6 y ex consejero Regional por más de una década, se funda en que la deuda, originada por patentes y permisos impagos se volverá un crédito incobrable e inútil para el desarrollo del municipio si, efectivamente como viene ocurriendo, las autoridades regionales y el propio gobierno se desentienden del tema. Este, dice Millones, “es un tema de desarrollo regional pero además tiene el riesgo de que esos terrenos, la única área sana de crecimiento urbano de Valparaíso termine en manos de especuladores inmobiliarios e incluso del crimen organizado, que busca lavar activos en este tipo de inversiones”.
El ex Core Millones agregó que de todos es conocido que Curauma tiene una deuda “con la municipalidad y la Tesorería General de la República y que pese a que se ha intentado varios remates de los terrenos, la iniciativa no prospera pues ningún inversor sano desea comprarse el conflicto y los juicios que encierra por las irregularidades de la quiebra, ello pese al bajo valor de postura mínima”. Ante ello, dice, “el municipio ha solicitado una nueva tasación pues el síndico como oferta mínima fijó la última vez un precio de UF 0,0 2 el m2 , cuando en esa misma zona los valores superan las UF 0,85 el metro cuadrado”. Sin embargo, el principal acreedor, la Tesorería General de la República (70%), “se ha opuesto a la solicitud municipal, lo cual resulta incomprensible y confuso, dado que el objetivo es tener una mayor recaudación y defender el interés fiscal”. Ello resulta incompatible y contradictorio con las metas fiscales declaradas por el gobierno y lesiona el interés de toda la Región de Valparaíso.
Por esto parece un camino adecuado y posible la realización de una permuta de parte o la
totalidad de los montos adeudados con los terrenos objeto de remate, porque el Estado más el municipio presentan un volumen importante de la deuda, y que de concretarse permitiría que de las 500 hectáreas que se intenta rematar a precio vil, en una ubicación privilegiada, “se convierta en una muy buena solución para todos los entes involucrados, que resuelve el drama de no tener suelos aptos para viviendas y servicios como hospitales y otros”, pues la crisis habitacional tiene un déficit de 100 mil viviendas y hay una escasez de suelos, donde los pocos existentes están a precios inalcanzables para el fisco fuera de las dificultades topográficas para la urbanización que en este caso no existen. Y todavía quedarían bienes para el resto de los pequeños acreedores.
Lo actuado por Miguel Vergara y que empieza a ser apoyado por todo el municipio porteño es una iniciativa que favorece no solo a Valparaíso y Viña del Mar sino a toda la Región. «Creo», finalizó Manuel Millones, «que la Batuta debiera ser llevada por el Gobernador, pues es la autoridad política que puede y debe articular las voluntades de los organismos públicos de gobierno regional con los del gobierno central, representando los intereses de la Región, para dar respuesta en este caso a una demanda de vivienda decente, barrios integrados y calidad de servicios, y de paso reactivar la alicaída economía regional“.


